Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México trabajan en el uso de citometría de flujo para mejorar el diagnóstico de enfermedades raras que afectan los músculos, conocidas como miopatías inflamatorias idiopáticas, padecimientos que muchas veces pasan desapercibidos.
Estas enfermedades no solo debilitan los músculos, también pueden afectar órganos como corazón y pulmones, impactando directamente la calidad de vida de quienes las padecen. Actualmente, su diagnóstico es complicado, ya que existen pocas herramientas específicas, lo que retrasa su detección y tratamiento.
El desarrollo de nuevos biomarcadores busca facilitar diagnósticos más precisos y dar seguimiento a los pacientes, lo que podría traducirse en una mejor atención médica y mayor certeza sobre la evolución de la enfermedad.