Con la liberación de 55 mil ejemplares de lobina negra en la laguna La Escondida, el gobierno de Tampico puso en marcha una estrategia para recuperar la biodiversidad y fortalecer la actividad pesquera en uno de los sistemas lagunarios más importantes de Tamaulipas.
La alcaldesa Mónica Villarreal encabezó la jornada ambiental y explicó que la medida busca revertir años de afectaciones provocadas por la contaminación y la presión urbana sobre los cuerpos de agua de la región. Los peces fueron producidos en el Centro Acuícola Municipal de Tancol mediante un trabajo conjunto con instituciones académicas.
Además de favorecer el equilibrio ecológico, el programa pretende impulsar la pesca deportiva, actividad que durante décadas dio reconocimiento nacional a Tampico. Autoridades adelantaron que continuarán las acciones de repoblamiento acuático para conservar este patrimonio natural y generar beneficios para las comunidades que dependen de él.