Yucatán continúa consolidándose como una de las entidades con mayor compromiso en materia ambiental al contar con 674 mil hectáreas de Áreas Naturales Protegidas, espacios fundamentales para la preservación de ecosistemas, especies y recursos naturales de la región. Estas zonas resguardan manglares, selvas, humedales y diversos hábitats que sirven de refugio para cientos de especies de flora y fauna.
Las áreas protegidas desempeñan un papel clave en la conservación de la biodiversidad, ya que contribuyen a mitigar los efectos del cambio climático, protegen fuentes de agua y favorecen el equilibrio ecológico en distintas regiones del estado. Además, representan un importante atractivo para el turismo sustentable y la investigación científica.
Autoridades ambientales destacaron que estos espacios funcionan como un escudo natural frente al deterioro ecológico y permiten mantener condiciones favorables para especies migratorias y organismos que dependen de ecosistemas bien conservados para sobrevivir.
La protección de estas áreas forma parte de las estrategias impulsadas para garantizar la conservación del patrimonio natural de Yucatán y promover un desarrollo más sostenible para las futuras generaciones.