La sequía asociada al fenómeno de El Niño ha afectado alrededor de 100 mil hectáreas de cultivos y tierras ganaderas en distintas regiones de Chiapas, situación que, de acuerdo con el investigador de la Universidad Autónoma de Chapingo, Antonino García, mantiene a más de 10 mil campesinos de la frontera sur en una situación económica crítica. Entre las zonas con mayores afectaciones se encuentran la Sierra, Selva, Meseta Comiteca, Palenque y la Depresión Central. En la Frailesca, hasta 40 por ciento de los cultivos de maíz estaría en riesgo, mientras que en la Meseta Comiteca se reportan 45 mil hectáreas afectadas.
El investigador advirtió que el impacto de la sequía va más allá de las pérdidas agrícolas y puede generar consecuencias para las comunidades, como migración, dificultades económicas y problemas relacionados con el bienestar de las familias. También planteó la necesidad de fortalecer el monitoreo meteorológico y mejorar la comunicación de los pronósticos hacia las comunidades, además de considerar el conocimiento campesino e indígena para enfrentar los efectos del cambio climático.
Ante este escenario, García propuso una respuesta integral que contemple la rehabilitación de estaciones meteorológicas y radares, el diálogo entre científicos y comunidades, así como políticas que atiendan de manera coordinada la seguridad alimentaria, el empleo, la salud mental y la migración. La situación coloca nuevamente en el centro la necesidad de contar con información climática confiable y herramientas que permitan a las comunidades tomar decisiones para proteger sus cultivos y medios de vida.