El Santuario Apapacho, dedicado desde hace una década al rescate y cuidado de caballos y burros en la zona rural de Mazatlán, anunció la suspensión de sus actividades debido al clima de violencia que afecta a la región. A través de un mensaje en redes sociales, los responsables del espacio informaron que durante casi dos años intentaron mantener el proyecto en funcionamiento, confiando en que la situación mejoraría.
Sin embargo, señalaron que personas armadas ingresaron recientemente al santuario para exigir que no recibiera visitantes, lo que obligó a modificar por completo su operación. Actualmente, los encargados únicamente ingresan por periodos breves para alimentar a los animales rescatados, mientras la vigilancia constante mediante drones les recuerda que ya no existen condiciones de seguridad para continuar con las actividades abiertas al público.
El Santuario Apapacho fue creado como un espacio de conservación y bienestar animal ubicado a unos 30 kilómetros de Mazatlán, donde niñas, niños, jóvenes y adultos podían convivir con caballos, burros y otros animales rescatados. Sus responsables lamentaron que la violencia haya obligado a detener un proyecto enfocado en promover el respeto y cuidado de los animales.