México suspendió temporalmente la importación de animales vivos provenientes de Estados Unidos tras la detección de casos de gusano barrenador en Texas y Nuevo México. La medida busca reforzar la protección sanitaria del ganado nacional, especialmente en estados del noroeste donde la plaga aún no ha sido detectada.
La decisión fue acordada entre autoridades sanitarias de ambos países luego de que el Servicio de Inspección Sanitaria de Plantas y Animales de Estados Unidos notificara la presencia del parásito en un bovino localizado en Texas. Desde entonces, ambas naciones mantienen un intercambio constante de información y acciones preventivas.
La suspensión incluye la importación de bovinos, equinos, ovinos, caprinos, porcinos y algunas especies de aves destinadas a reproducción, comercialización o sacrificio. En el caso de mascotas, como perros de compañía, se fortalecerán las revisiones sanitarias en los puntos de ingreso al país.
Autoridades mexicanas informaron que actualmente existen cerca de dos mil animales afectados por esta plaga en distintas entidades del país, por lo que el objetivo es evitar una mayor propagación y proteger la sanidad del sector pecuario nacional.