La expansión de la inteligencia artificial podría provocar que los centros de datos dupliquen su consumo de energía y agua hacia el año 2030, de acuerdo con un informe presentado por investigadores vinculados a la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El estudio señala que la creciente demanda de herramientas basadas en inteligencia artificial requiere una infraestructura física cada vez más grande, incluyendo centros de datos, sistemas de enfriamiento, redes eléctricas y equipos tecnológicos que demandan enormes cantidades de recursos naturales. Tan solo en 2025, estas instalaciones consumieron más electricidad que la utilizada por algunos países completos.
Los especialistas alertaron que, además del aumento en el consumo energético e hídrico, también crecerán las emisiones de dióxido de carbono y la generación de residuos electrónicos. Aunque la inteligencia artificial puede contribuir a optimizar procesos y reducir desperdicios en diversos sectores, el informe subraya la necesidad de implementar políticas que mitiguen su impacto ambiental.