Luego de casi dos siglos sin presencia de bisontes en Sonora, un grupo de 29 ejemplares volvió a recorrer los pastizales del norte del estado como parte de un proyecto de restauración ecológica enfocado en recuperar el equilibrio ambiental de la región fronteriza. La reintroducción se desarrolla en la zona de Cuenca Los Ojos, donde autoridades ambientales y especialistas supervisan las acciones de conservación para garantizar la adaptación y permanencia de la especie.
Durante una visita en Agua Prieta, el gobernador Alfonso Durazo y la titular de Semarnat, Alicia Bárcena, revisaron los avances del programa impulsado junto con organizaciones ambientales. El proyecto inició en febrero con el traslado de los ejemplares desde la Reserva de la Biósfera Janos hacia el Rancho Los Ojos Calientes, en Sonora, con el objetivo de fortalecer corredores biológicos y recuperar ecosistemas de pastizal en la frontera norte.
De los 29 bisontes introducidos, 19 son hembras y 10 machos; además, varias hembras llegaron preñadas y ya nacieron 10 crías, lo que representa un avance positivo para la viabilidad del programa. Especialistas destacaron que los bisontes ayudan a regenerar vegetación nativa, dispersar semillas y restaurar los ciclos naturales del suelo, por lo que su regreso es considerado clave para la recuperación ecológica de largo plazo en Sonora.
Luego de casi dos siglos sin presencia de bisontes en Sonora, un grupo de 29 ejemplares volvió a recorrer los pastizales del norte del estado como parte de un proyecto de restauración ecológica enfocado en recuperar el equilibrio ambiental de la región fronteriza. La reintroducción se desarrolla en la zona de Cuenca Los Ojos, donde autoridades ambientales y especialistas supervisan las acciones de conservación para garantizar la adaptación y permanencia de la especie.
Durante una visita en Agua Prieta, el gobernador Alfonso Durazo y la titular de Semarnat, Alicia Bárcena, revisaron los avances del programa impulsado junto con organizaciones ambientales. El proyecto inició en febrero con el traslado de los ejemplares desde la Reserva de la Biósfera Janos hacia el Rancho Los Ojos Calientes, en Sonora, con el objetivo de fortalecer corredores biológicos y recuperar ecosistemas de pastizal en la frontera norte.
De los 29 bisontes introducidos, 19 son hembras y 10 machos; además, varias hembras llegaron preñadas y ya nacieron 10 crías, lo que representa un avance positivo para la viabilidad del programa. Especialistas destacaron que los bisontes ayudan a regenerar vegetación nativa, dispersar semillas y restaurar los ciclos naturales del suelo, por lo que su regreso es considerado clave para la recuperación ecológica de largo plazo en Sonora.