El ingreso de aficionados al Estadio Ciudad de México para el encuentro entre la Selección Mexicana y República Checa se desarrolló con normalidad gracias al operativo de movilidad y seguridad implementado por las autoridades capitalinas.
Desde la apertura de puertas, miles de asistentes comenzaron a arribar al inmueble sin registrarse incidentes relevantes. El dispositivo incluyó vigilancia terrestre y aérea, así como acompañamiento de elementos de seguridad para los visitantes nacionales y extranjeros.
Aunque se contemplaban posibles movilizaciones en la zona, únicamente se registró una manifestación pacífica, sin afectar el acceso de los aficionados al recinto deportivo.