En Colombia, la presencia de los hipopótamos introducidos por Pablo Escobar sigue generando problemas ambientales. Autoridades informaron que varios países han rechazado recibir a estos animales debido a una mutación genética derivada de la endogamia, lo que complica su reubicación. Actualmente, hay cerca de 200 ejemplares que han alterado los ecosistemas del río Magdalena, afectando la biodiversidad local. Además, presentan malformaciones físicas que reflejan el impacto de su reproducción sin control, lo que ha llevado a considerar medidas como la esterilización y el sacrificio. El crecimiento de esta población podría alcanzar los 500 ejemplares en 2030 si no se toman acciones, lo que mantiene en alerta a las autoridades ambientales ante los riesgos ecológicos y económicos que implica su control.