La ciudad de Nueva York cerró el lunes las escuelas y ordenó a los conductores evitar las carreteras, ante la llegada de una violenta tormenta de nieve que azota el noreste del territorio de Estados Unidos.
El Servicio Nacional de Meteorología (NWS, por sus siglas en inglés) dijo que las condiciones de ventisca se “materializarán rápidamente” desde Maryland hasta el sureste de Nueva Inglaterra, lo que hará que viajar sea “extremadamente peligroso”.
Según indicó, la nieve podría caer a un ritmo de entre cinco y casi ocho centímetros por hora en el punto álgido de la tormenta, con casi 54 millones de personas en su trayectoria.
El lunes por la mañana, la tormenta ya había comenzado a azotar Nueva York, reduciendo la visibilidad hasta tal punto que los rascacielos de Wall Street apenas eran visibles desde el contiguo barrio de Brooklyn.