La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que el reciente traslado de 37 reclusos vinculados con crimen organizado hacia Estados Unidos no fue un tema abordado directamente con el presidente estadounidense Donald Trump durante su última conversación telefónica el pasado 12 de enero de 2026.
En conferencia matutina, Sheinbaum explicó que la decisión de enviar a estos internos —muchos con posibles procesos de extradición— se tomó como parte de un análisis soberano del Gobierno mexicano, bajo el principio de que corresponde a México evaluar cada caso en términos de su seguridad nacional y pública. La mandataria subrayó que esta operación fue debatida y aprobada dentro de los organismos de seguridad del país, y no fue el resultado de una solicitud específica de Trump.
La presidenta destacó que la cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad y justicia sigue vigente, pero que las decisiones se toman priorizando siempre los intereses y la soberanía de México, aun cuando existan mecanismos de entendimiento bilateral entre ambas naciones.
México ha realizado varios traslados de reos a territorio estadounidense en el marco de la colaboración internacional para combatir al crimen organizado, sumando más de 90 capos desplazados en lo que va de este gobierno; sin embargo, Sheinbaum insistió en que cada caso es resultado de criterios técnicos y estratégicos propios del país.