El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México registró alta afluencia al cierre de Semana Santa, con largas filas, retrasos y complicaciones en la movilidad interna.
Usuarios reportaron pasillos saturados, obras en proceso y señalización deficiente, lo que generó retrasos y dificultades, especialmente para personas mayores, extranjeras o con discapacidad. La experiencia de viaje se vio afectada por ruido, polvo y espacios reducidos.
Mientras continúan las remodelaciones rumbo al Mundial 2026, autoridades enfrentan el reto de mejorar la logística y condiciones para los usuarios en uno de los principales puntos de entrada al país.