Después de décadas de abandono, omisiones y daños acumulados, el norte de México comienza a vivir un proceso real de justicia social y ambiental con la puesta en marcha del Plan de Justicia de Cananea y el Programa de Saneamiento del Río Sonora, dos acciones que forman parte del proyecto de nación impulsado por la Cuarta Transformación.
Estas iniciativas buscan resolver de manera integral uno de los conflictos laborales más prolongados del país, así como remediar las afectaciones ambientales y de salud provocadas por el derrame tóxico ocurrido en la cuenca del Río Sonora, una tragedia que marcó profundamente a miles de familias de la región.
El Plan de Justicia de Cananea contempla la liquidación e indemnización de trabajadores, el fortalecimiento de infraestructura social, la mejora de servicios básicos y la inversión directa en las comunidades que durante años exigieron ser escuchadas. Por su parte, el Programa de Saneamiento del Río Sonora impulsa acciones de remediación ambiental, monitoreo permanente del agua, construcción de plantas potabilizadoras y el fortalecimiento de servicios médicos especializados, garantizando el derecho al agua y a la salud.
Con una inversión histórica que supera los dos mil millones de pesos, estas acciones marcan un antes y un después para Sonora, demostrando que la Transformación no es discurso, sino política pública que repara, restituye y dignifica.
Mientras en el pasado las comunidades fueron invisibilizadas, hoy la 4T coloca en el centro a quienes más lo necesitan, avanzando en la construcción de un país con justicia territorial, responsabilidad ambiental y bienestar real.
Porque cuando el gobierno mira de frente a su gente y asume su responsabilidad histórica, la transformación deja de ser promesa y se convierte en realidad