Sin maquinaria pesada y sin abrir zanjas, la Secretaría de Gestión Integral del Agua inició la renovación de la red de drenaje de la Ciudad de México con un nuevo sistema tecnológico que permitirá reducir costos, tiempo de obra y con menos afectaciones viales.
El equipamiento incluye robots de videoinspección, sistemas de fresado para cortar raíces, unidades de limpieza y maquinaria de curado ultravioleta que permite introducir una manga flexible de resina dentro de la tubería dañada hasta formar un nuevo conducto interno.
Este método permite rehabilitar tramos de 50 a 60 metros en ocho horas, mientras el sistema tradicional puede tardar de dos a tres semanas y requiere cerrar vialidades. Tan sólo en costos directos de obra, señaló, el ahorro ronda entre 30 y 40 por ciento, pero si se consideran impactos sociales y económicos, la reducción podría alcanzar hasta 70 por ciento.
La dependencia invirtió alrededor de 150 millones de pesos en el equipamiento, con el que se prevé rehabilitar al menos 40 kilómetros de tubería durante este año.
Desde una cabina instalada sobre la calle, sólo con un tramo de un carril parcialmente cerrado para estacionar las unidades con el equipo, técnicos observan en una pantalla el recorrido del robot dentro del túnel, sin necesidad de abrirlo, pues todo el trabajo se realiza de un registro a otro.
Las primeras intervenciones se concentrarán en zonas con antecedentes de inundaciones, principalmente en las alcaldías Iztapalapa, Gustavo A. Madero, Miguel Hidalgo y Venustiano Carranza y Azcapotzalco, donde estudios previos detectaron redes deterioradas.