El gobierno de Baja California anunció el arranque de la nueva supervía elevada en Tijuana, un proyecto que busca reducir los tiempos de traslado en una de las zonas con mayor carga vehicular de la ciudad.
La obra impacta directamente en la vida diaria de miles de personas, ya que permitirá pasar de trayectos de hasta 45 minutos a recorridos de aproximadamente 15 minutos, beneficiando a más de 100 mil automovilistas que transitan diariamente hacia la zona de Otay.
Autoridades estatales, encabezadas por Marina del Pilar Ávila Olmeda, destacaron que el proyecto contempla 12 kilómetros de vialidad elevada, con múltiples accesos y salidas, además de integrar transporte público a nivel de calle para mejorar la movilidad de quienes no usan automóvil.
Actualmente, la saturación vial en esta zona afecta tanto a conductores como al transporte público, por lo que la nueva infraestructura busca aliviar la carga y hacer más eficiente la circulación sin reducir carriles existentes.
Con una inversión totalmente privada y un periodo de construcción estimado de 33 meses, el proyecto también apunta a disminuir emisiones contaminantes y mejorar la calidad de vida, al reducir el tiempo que las personas pasan atrapadas en el tráfico.