Morena alcanzó un hito histórico al superar los 11 millones de afiliados validados, consolidándose formalmente como el partido político más grande que ha existido en México, no solo por el tamaño de su padrón, sino por la dimensión territorial, social y organizativa que ha logrado construir en todo el país.
Este crecimiento no es un fenómeno aislado ni coyuntural. Es el resultado de una estrategia sostenida de organización territorial, presencia permanente en las comunidades y vinculación directa con la ciudadanía, que ha permitido al movimiento tener estructura activa en prácticamente la totalidad de las secciones electorales del país. Morena no solo suma afiliados: construye base social, identidad política y capacidad de movilización real.
El dato adquiere un peso político mayor en un contexto nacional donde se discuten reformas estructurales, el rumbo del Estado y el modelo de desarrollo. La magnitud del padrón refleja que el proyecto de transformación no solo conserva respaldo, sino que amplía su anclaje social, consolidándose como la principal fuerza organizada del país.
Más allá de lo numérico, el mensaje es claro: existe una base ciudadana amplia, diversa y activa que se reconoce en el proyecto de Morena, lo que fortalece su legitimidad, su capacidad de articulación territorial y su peso en la toma de decisiones nacionales.
Superar los 11 millones de afiliados no es solo un récord estadístico, es una señal de poder político estructurado, de presencia nacional real y de un movimiento que ha dejado de ser coyuntural para convertirse en columna vertebral del nuevo equilibrio político en México.