Más de 200 personas murieron esta semana en un derrumbe en la mina de coltán de Rubaya, en el este de la República Democrática del Congo, informó el viernes a Reuters un portavoz del gobernador designado por los rebeldes de la provincia donde se encuentra la explotación.
Rubaya produce alrededor del 15 por ciento del total mundial de coltán, que se transforma en tantalio, un metal resistente al calor muy demandado por los fabricantes de teléfonos móviles, computadoras, componentes aeroespaciales y turbinas de gas.
El yacimiento, donde los lugareños excavan manualmente a cambio de unos pocos dólares al día, está bajo el control del grupo rebelde AFC/M23 desde 2024.
El derrumbe se produjo el miércoles y el número exacto de víctimas aún no estaba claro el viernes por la noche.
«Más de 200 personas fueron víctimas de este deslizamiento de tierra, entre ellas mineros, niños y mujeres. Algunas personas fueron rescatadas a tiempo y presentan heridas graves”, dijo el portavoz, que añadió que unas 20 personas heridas estaban siendo atendidas en centros de salud.
«Estamos en la temporada de lluvias El terreno es frágil. Fue el terreno el que cedió mientras las víctimas estaban en el agujero».Un asesor del gobernador dijo que el número de muertos confirmados era de al menos 227. Habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a informar a la prensa.