Miles de personas marcharon ayer en la Ciudad de México en demanda de la liberación del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa, la diputada Cilia Flores, así como en rechazo a la intervención de Estados Unidos en ese país y en defensa del respeto a las soberanías de América Latina.
La movilización, convocada por colectivos, activistas, sindicatos y organizaciones sociales, partió alrededor de las 11 de la mañana del Ángel de la Independencia y avanzó hasta el Hemiciclo a Juárez, donde se realizó un mitin. De acuerdo con la Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México, participaron 4 mil personas y hubo saldo blanco.
Desde las 10:00 de la mañana, decenas de organizaciones comenzaron a concentrarse en el Ángel para organizar los contingentes. Más tarde, los manifestantes avanzaron por los carriles centrales de Paseo de la Reforma, que fueron cerrados por elementos de tránsito durante el paso de la marcha. A lo largo del recorrido, los asistentes ondearon banderas de Venezuela y México, y portaron carteles con consignas como “Abajo la doctrina Monroe”, “Venezuela debe controlar su petróleo”, “Gringos go home” y “Fuera yankees de América Latina”.
Durante la movilización se escucharon consignas como “Venezuela, aguanta, el pueblo se levanta”, así como expresiones de rechazo a las políticas del presidente estadunidense, Donald Trump. Al llegar al Hemiciclo a Juárez, los organizadores leyeron un comunicado conjunto en el que señalaron que la protesta formaba parte de una “jornada antimperialista” y de un “frente en defensa de la soberanía”.
La Secretaria de Gobierno de la Ciudad de México informó que la marcha terminó en un saldo blanco ya que se desarrollo de manera pacífica, sin registrarse confrontaciones ni daños a la infraestructura.