BC. Dos explosiones, una tras otra, detonó la incertidumbre entre pobladores de Playas de Rosarito, en Baja California. Al escucharlas, Jesús tomó en sus brazos a su hijo de seis meses, lo apretujó al sentir el calor de las llamas y el ruido de los vidrios de las ventanas.
Salió de su casa, alcanzó a ver el incendio y subió a su carro, que registraba ya un calor no habitual en invierno y huyó hacia la carretera. En el camino encontró a una mujer con su bebé en brazos que corría para alejarse del fuego y decidió subirla para alejarse del lugar del siniestro.
Así salvaron sus vidas, aunque sufrieron daños materiales por un incendio que duró más de dos horas en el ejido Lázaro Cárdenas de Playas de Rosarito.
El reporte oficial confirma que la causa de explosión e incendio fue el huachicoleo de un ducto de Petróleos Mexicanos, una actividad que se extiende en los ramales del Centro de Almacenamiento y Distribución de la empresa paraestatal en ese municipio contiguo a Tijuana y Ensenada.