Una ceremonia descentralizada en cuatro de las sedes de esta edición, dos pebeteros y Mariah Carey cantando en italiano: los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina confían en sorprender al mundo en su apertura oficial de este viernes.
Si París revolucionó en 2024 las ceremonias de los Juegos Olímpicos con su desfile por el río Sena y usando el centro de su ciudad como escenario, Milán-Cortina 2026 presenta otro formato innovador, con varios puntos distantes geográficamente siendo parte del espectáculo de manera simultánea.
En unos Juegos que llevan por nombre oficialmente el de la ciudad de Milán y el de la emblemática estación invernal de Cortina d’Ampezzo, en los Dolomitas, la llama olímpica que ha estado recorriendo desde semanas Italia reposará, dividida en dos, en un pebetero situado en el Arco della Pace de Milán y en otro en la Piazza Dibona de Cortina, ambos inspirados en su diseño en los nudos entrelazados de Leonardo Da Vinci.
La identidad de los últimos relevistas y encargados de encender los pebeteros, tradicionalmente uno de los secretos mejor guardados, pudo haberse filtrado esta semana: según el diario deportivo italiano de referencia, La Gazzetta dello Sport, serán Alberto Tomba y Debora Compagnoni, dos de los esquiadores alpinos más emblemáticos de la historia del país.