Transitar por los bajopuentes de las avenidas Jardín y Tlatilco, en Azcapotzalco, y por el del Centro de Transferencia Modal Pantitlán, en la intersección de Canal de Río Churubusco y Miguel Lebrija, en Venustiano Carranza, es internarse en tramos oscurecidos por el robo del cableado de luminarias, rodeados de paredes cubiertas por grafitis y basura acumulada formada por cascajo, restos de materiales diversos y botellas con orines.
Estos espacios también se han convertido en bases para el transporte público, donde las combis se estacionan en espera de pasaje, además de ser utilizados como sitios de pernocta para personas en situación de calle y puntos de consumo de drogas, donde los asaltos se han vuelto frecuentes y el ambiente de inseguridad es constante, denunciaron vecinos y peatones.
Al recorrer el primer bajopuente, ubicado en la colonia Del Gas, vecinos señalaron que recientemente se registró el robo de 21 luminarias, aunque no es la primera vez que ocurre. El hecho fue detectado por Omar Yoguez, quien a cambio de 400 pesos semanales se encarga de darles mantenimiento. “Aquí la gente no puede andar tranquila por los robos que hay”, expresó.
Sentado en una banca del pequeño parque recreativo y de mascotas que antecede al túnel, Omar detalló: “Vienen en camionetas; la misma gente es la que viene a robarse las cosas, y también los chavos de la calle porque traen cizallas”, herramientas con las que, explicó, colocan “dos palos en cada lado de la lámpara y te los vienen cortando”.