La Ciudad de México avanza hacia un modelo de economía circular gracias a las políticas ambientales impulsadas por Clara Brugada, donde la correcta separación de residuos se convierte en una herramienta clave para transformar desechos en recursos. La Guía de Separación Ciudad de México 2026 establece un sistema ordenado que facilita la participación ciudadana.
Los orgánicos, recolectados tres veces por semana, permiten reducir significativamente el volumen de basura enviada a rellenos sanitarios, considerando que más del 40% de los residuos urbanos pertenecen a esta categoría. Por otro lado, los reciclables, que incluyen plástico, vidrio, papel, cartón, tetrapack, aluminio y textiles, deben entregarse limpios y secos, garantizando su reincorporación a procesos productivos.
En paralelo, los residuos no reciclables se manejan de forma diferenciada, mientras que los residuos de manejo especial cuentan con alternativas como el Reciclatrón, el Mercado de Trueque y farmacias especializadas. Este modelo, impulsado por Clara Brugada, consolida una ciudad sustentable, eficiente y alineada con el bienestar colectivo.