La transformación de la Ciudad de México también se mide en la forma en que se protege la vida en todas sus expresiones. Bajo esta visión, la Jefa de Gobierno Clara Brugada supervisó personalmente las condiciones en las que se encuentran los perritos rescatados que permanecen en la UTOPÍA de la Alcaldía Gustavo A. Madero, como parte de una política pública que coloca al respeto, el cuidado y la dignidad de los seres sintientes como eje de la construcción de ciudad.
Los animales rescatados cuentan con un espacio amplio y digno, además de atención veterinaria permanente y seguimiento las 24 horas del día, garantizando no solo su recuperación física, sino también condiciones de bienestar que reconocen su valor como seres con derechos.
Este seguimiento forma parte del proceso de atención posterior al histórico rescate de animales del Refugio Franciscano, que marcó un precedente en la capital al visibilizar la responsabilidad del Estado en la protección de la vida animal. A partir de este hecho, el gobierno de la ciudad estableció como prioridad el monitoreo individual del estado de cada animal, reconociendo que el cuidado no termina con el rescate, sino que se fortalece con acompañamiento, atención médica y garantía plena de derechos.
Más que un programa social, esta política representa una bandera de la Ciudad de México como una capital animalista, donde la protección de los seres sintientes está plasmada en la ley y se ejerce desde el territorio, con acciones concretas, cercanas y permanentes.
Con esta visión, Clara Brugada continúa nutriendo un modelo de ciudad más humana, justa y solidaria, donde el respeto a la vida se convierte en política pública y donde cada acción reafirma que la Capital de la Transformación protege a todos sus habitantes, sin excepción.