La Ciudad de México enfrenta las semanas más críticas del año en materia de incendios forestales, principalmente en zonas como el Ajusco y Los Dinamos, donde el aumento de temperatura y la presencia de visitantes elevan el riesgo.
El impacto es directo: estos siniestros afectan áreas naturales clave para la ciudad, deterioran la calidad del aire y ponen en riesgo a comunidades cercanas. Autoridades advierten que la mayoría de los incendios son provocados por actividades humanas, como fogatas mal apagadas o basura.
Ante esto, se reforzó la vigilancia con tecnología satelital, drones térmicos y más de 2 mil brigadistas. Sin embargo, el llamado principal es a la ciudadanía: evitar prácticas de riesgo para prevenir emergencias en esta temporada.