La autopista México-Puebla registró un fuerte bloqueo que se extendió por dos horas, generando un colapso vial que afectó a automovilistas, transporte público y de carga.
La situación impactó directamente en la movilidad de la zona, ya que no había rutas alternas disponibles debido a obras en vialidades cercanas, lo que provocó largas filas de vehículos.
Tras la protesta, los manifestantes se retiraron y la circulación fue reabierta. Actualmente, el tránsito comienza a normalizarse en la zona.