Los restos de 32 militares que murieron durante el operativo en el cual se secuestró en Venezuela al ex presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, arribaron el jueves a Cuba en el marco de unas honras fúnebres que durarán dos días.
Las urnas con las cenizas de los militares fueron bajadas de una aeronave de Cubana de Aviación por soldados cubanos con guantes blancos y recibidas por el ministro del Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas, en un acto en el aeropuerto de La Habana.
Estaban presentes el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, de uniforme y en su carácter de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, y el líder Raúl Castro.
La llegada de los restos de los militares marca un momento de creciente tensión entre la isla y Estados Unidos, cuyo presidente Donald Trump exigió al gobierno de la nación caribeña pactar con él antes de que sea “demasiado tarde”.
Aunque no hay detalles de la misión que desempeñaban los 32 militares y solo se dio a conocer en los días previos sus nombres, edades –entre 26 y 60 años—y rangos, todo apunta a que se trataba de un contingente cercano a la seguridad de Maduro, quien fue secuestrado el 3 de enero junto a su esposa, Cilia Flores.
En una muestra de apoyo, miles de cubanos se alinearon en una calle por la que pasaban a toda velocidad motocicletas y vehículos militares con los restos de los fallecidos.