A pesar de que está prohibido, el comercio ambulante dentro de los trenes del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro persiste, aún con los operativos implementados por el organismo para inhibir esta práctica, por lo que, de acuerdo con el organismo, en 2024 y 2025 se realizaron 25 mil 200 remisiones al juzgado cívico.
En un recorrido por las líneas 2 y 8, se constató la presencia de estos vendedores, conocidos como vagoneros, quienes a gritos recorren los convoyes ofreciendo diversos productos como donas para el cabello y caramelos a 10 pesos, así como botanas e incluso medicamentos, como fue documentado el año pasado en la línea B, luego de que una usuaria grabara con su celular a una ambulante vendiendo paracetamol.
Aunque en las instalaciones del STC hay presencia policiaca, algunos comerciantes logran burlar los filtros y expenden su mercancía sin problema, incluso afuera de los convoyes, en áreas como los pasillos de correspondencia. Es el caso de la estación Chabacano, en el transbordo a la línea 8, donde una mujer ofrece churros con azúcar en una canasta de plástico a 15 pesos el par.