Llegar al aeropuerto, conectar con el Centro Histórico o trasladarse hacia distintos puntos de la Ciudad de México forma parte de la rutina de miles de personas. En el segundo año de gestión de Clara Brugada, la Ruta Quetzalcóatl de la Línea 4 del Metrobús se consolidó como una alternativa de movilidad para quienes viajan hacia o desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). Desde su puesta en marcha, este servicio ha movilizado a más de 150 mil personas y busca facilitar los recorridos en una de las zonas con mayor movimiento de la capital, especialmente rumbo a la Copa Mundial de 2026.
Con una inversión de 112 millones de pesos, se incorporaron 19 unidades nuevas que conectan las terminales 1 y 2 del aeropuerto con San Lázaro y la Glorieta de Amajac, sobre Paseo de la Reforma. Los autobuses tienen una frecuencia de paso de 10 minutos, lo que ofrece a las personas usuarias otra opción para organizar sus traslados hacia el centro de la ciudad. La ruta también busca brindar mayor certeza en los tiempos de viaje y una alternativa directa y económica para quienes llegan a la capital o necesitan desplazarse hacia el aeropuerto.
Además de facilitar la conexión entre estos puntos, la Ruta Quetzalcóatl opera con unidades 100% eléctricas, que evitaron la emisión de 169 toneladas de dióxido de carbono hasta mayo de 2026. Esta incorporación forma parte de la red Metrobús, que cuenta con siete líneas, 310 kilómetros de recorrido y transporta diariamente a más de 1.5 millones de personas. Así, la ruta suma opciones para la movilidad cotidiana de habitantes y visitantes, con un servicio que conecta el aeropuerto con puntos estratégicos de la ciudad.