Después de la medianoche, cuando gran parte de la ciudad baja su ritmo, el Nochebús continúa siendo una alternativa de movilidad para trabajadores que terminan sus jornadas durante la madrugada. Sin embargo, los tiempos de espera pueden extenderse hasta dos horas. De acuerdo con datos de la Dirección Ejecutiva de Operación y Mantenimiento de la Red de Transporte de Pasajeros, la demanda pasó de 233 mil 555 usuarios en 2024 a 166 mil 464 en 2025, una reducción de 28 por ciento. Entre enero y julio de este año, el servicio trasladó a 100 mil 918 personas.
Durante un recorrido por la ruta Circuito Bicentenario, en la parada de Río Churubusco, se observó una espera de aproximadamente 45 minutos, principalmente para empleados del sector restaurantero. Algunos usuarios señalaron que las demoras aumentan conforme avanza la madrugada. Una vez a bordo, las unidades pueden viajar llenas, mientras los pasajeros aprovechan el trayecto para descansar, escuchar música o revisar sus teléfonos. De acuerdo con el operador consultado, una unidad puede trasladar hasta 120 personas durante su turno, que va de la medianoche a las 5 de la mañana.
Actualmente, el Nochebús cuenta con seis rutas que conectan distintas zonas de la capital, entre ellas Aragón-Chapultepec, Alameda Oriente-Xochimilco, Toreo-Constitución de 1917, Santa Fe-La Villa/Cantera y Jesús del Monte-Chapultepec. El Circuito Bicentenario concentra la mayor demanda. Todas operan de las 00:00 a las 05:00 horas y tienen un costo de 7 pesos, convirtiéndose para algunos trabajadores en una alternativa necesaria para regresar a casa al terminar su jornada.