El Metro de la Ciudad de México incorporó las galerías de cableado a su programa de desazolve, con el objetivo de evitar acumulaciones de agua y humedad que puedan generar cortocircuitos y afectar la operación de los trenes. Estos espacios subterráneos protegen cables de alta y baja tensión.
Como parte de los trabajos, personal de la Gerencia de Obras y Mantenimiento desazolvó un cárcamo en la estación Bosques de Aragón, de la Línea B, con apoyo de un camión tipo vactor para retirar lodo y lavar el sistema de captación de agua residual. Mantener secas las charolas donde se encuentra el cableado ayuda a prevenir la corrosión del material aislante y posibles fallas eléctricas.
Las labores se realizan durante la madrugada, aproximadamente entre la 1:00 y las 3:00 horas, como parte del mantenimiento nocturno de las instalaciones fijas, para permitir posteriormente la energización del servicio.