El Gobierno de la Ciudad de México destinará 2 mil millones de pesos para adquirir cerca de 500 autobuses de RTP, con recursos provenientes del fideicomiso financiado con la licencia permanente. Las nuevas unidades estarán disponibles a más tardar en marzo próximo y forman parte de una estrategia para fortalecer el transporte público en las zonas periféricas, donde los traslados suelen requerir más tiempo y gasto.
El anuncio se realizó durante la puesta en operación de la Ruta Las Ardillas, que conecta San Bartolomé Xicomulco, en Milpa Alta, con Xochimilco y el Tren Ligero. Las 10 nuevas unidades beneficiarán a más de mil 700 personas diariamente y permitirán reducir hasta 30 minutos algunos recorridos. Los autobuses cuentan con cámaras, GPS, rampas para sillas de ruedas, señalización Braille, espacios para animales de asistencia y tecnología Euro 6 para reducir emisiones contaminantes.
Como parte de la estrategia de movilidad, también se contempla que Xochimilco y Cuajimalpa tengan rutas de Cablebús una vez concluidas las nuevas líneas previstas para Tlalpan, Álvaro Obregón, Magdalena Contreras y Milpa Alta. Además, el Gobierno capitalino informó que la flota de RTP en circulación pasó de 690 a 900 autobuses mediante trabajos de mantenimiento y recuperación.