Las agresiones contra personas defensoras del medio ambiente en México continúan en
aumento y ahora también afectan a sus familias, advirtió el Centro Mexicano de Derecho
Ambiental (Cemda).
La organización señaló que las amenazas, el hostigamiento y la criminalización representan un
riesgo creciente para quienes trabajan en la protección de los recursos naturales y los
territorios.
De acuerdo con el organismo, los familiares de activistas también han sido blanco de
intimidaciones, lo que genera un entorno de mayor vulnerabilidad y busca frenar la defensa de
causas ambientales. Cemda destacó que estas situaciones se presentan en distintos estados
del país, principalmente en conflictos relacionados con proyectos extractivos, infraestructura y
uso del suelo.
Ante este panorama, la organización llamó a fortalecer los mecanismos de protección para
personas defensoras y garantizar investigaciones efectivas sobre las agresiones. Asimismo,
insistió en que el Estado debe asegurar condiciones que permitan ejercer la defensa del medio
ambiente sin poner en riesgo la integridad de quienes participan en ella.