La colonia El Paraíso, ubicada en la alcaldía Iztapalapa, surgió sobre las antiguas excavaciones del Peñón Viejo, un cerro que durante décadas fue explotado para la extracción de tezontle y que posteriormente se convirtió en el hogar de cientos de familias que construyeron ahí su patrimonio.
Los primeros habitantes recuerdan que hace más de 50 años la zona carecía de servicios básicos como agua potable, drenaje y electricidad, por lo que con esfuerzo comunitario levantaron viviendas utilizando el propio tezontle como base. Tras el sismo de 1985, la colonia recibió a numerosas familias desplazadas de distintas zonas de la capital y de otros estados del país.
Con el paso de los años, El Paraíso consolidó su identidad gracias al trabajo de sus habitantes y al desarrollo de espacios comunitarios. Hoy, la historia de este lugar refleja cómo una zona marcada por la extracción minera logró transformarse mediante la organización vecinal, el deporte, el arte y el fortalecimiento del tejido social.