La deforestación en la Amazonia brasileña registró su nivel más bajo en los últimos diez años durante el primer semestre de 2026, de acuerdo con datos oficiales del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe).
Entre enero y junio se perdieron mil 295 kilómetros cuadrados de selva, lo que representa una reducción del 38 por ciento respecto al mismo periodo de 2025 y una disminución considerable frente a los niveles registrados durante años anteriores.
El gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva reiteró su compromiso de eliminar la deforestación ilegal para 2030; sin embargo, organizaciones ambientalistas mantienen críticas por el respaldo de la administración federal a proyectos de exploración petrolera en zonas cercanas a la Amazonia.