La Plaza Garibaldi se convirtió en uno de los principales puntos de reunión para los aficionados durante la inauguración de la Copa Mundial de Futbol 2026, al congregar a miles de personas que siguieron la ceremonia y el partido a través de una pantalla gigante instalada por el Gobierno de la Ciudad de México.
Entre música, porras, matracas y camisetas de la Selección Mexicana, familias, turistas y aficionados disfrutaron del ambiente futbolero en uno de los sitios más emblemáticos de la capital, que forma parte de los festivales organizados en las 16 alcaldías.
El espacio reunió tanto a habitantes de la ciudad como a visitantes nacionales y extranjeros, quienes compartieron la emoción del arranque del torneo en medio de un ambiente festivo y de convivencia.
Las autoridades estimaron una importante afluencia durante la jornada, consolidando a Garibaldi como uno de los puntos más concurridos para vivir la experiencia mundialista fuera de los estadios.