Especialistas ambientales y autoridades de Yucatán advirtieron que el crecimiento urbano y los desarrollos inmobiliarios han provocado afectaciones importantes en los manglares del estado, ecosistemas considerados fundamentales para proteger las zonas costeras y preservar la biodiversidad.
La directora en México del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), María José Villanueva, explicó que muchos manglares mueren debido a que los flujos de agua son bloqueados por carreteras, hoteles y construcciones irregulares. Indicó que restaurar estos ecosistemas puede tardar entre cinco y diez años, siempre y cuando existan condiciones adecuadas de agua y conservación ambiental.
Las autoridades estatales reconocieron que Yucatán enfrenta un deterioro ambiental derivado del crecimiento urbano y destacaron la importancia de fortalecer proyectos de restauración y protección en áreas naturales. Los especialistas recordaron que los manglares también funcionan como barrera natural ante huracanes y fenómenos meteorológicos.