En México, apenas el 27 por ciento de las Instituciones de Educación Superior cuentan con reglamentos o lineamientos sobre el uso de Inteligencia Artificial (IA), lo que evidencia un rezago frente al avance acelerado de estas tecnologías en las aulas.
Un diagnóstico del Observatorio Interinstitucional de IA, en el que participa la UAM, reveló que la mayoría de las universidades aún no tiene mecanismos para evaluar cómo estudiantes y docentes utilizan estas herramientas. Incluso, 65 por ciento no ha desarrollado estrategias para entender su impacto en el aprendizaje.
Este panorama impacta directamente en la formación académica, ya que sin reglas claras se abre la puerta a usos desiguales o poco éticos de la IA. Especialistas señalan que es urgente avanzar en políticas que permitan aprovechar sus beneficios sin descuidar la calidad educativa.