La posible llegada del fenómeno climático “El Niño” en las próximas semanas podría intensificar las olas de calor a nivel global, con temperaturas más altas, prolongadas y frecuentes. La Organización Meteorológica Mundial advirtió que este evento podría consolidarse entre mayo y julio, debido al aumento acelerado de la temperatura del océano Pacífico.
Este cambio no solo impacta el clima, también modifica los patrones de lluvia, provocando sequías o precipitaciones extremas en distintas regiones. En el caso de la salud, la Organización Mundial de la Salud alertó que las altas temperaturas pueden generar afectaciones graves, desde golpes de calor hasta un incremento en la mortalidad, especialmente en periodos prolongados.
Niñas, niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas son los grupos más vulnerables ante estas condiciones. Además, el calor extremo puede afectar servicios básicos como electricidad, agua y atención médica, lo que agrava el impacto en la vida cotidiana y en la capacidad de respuesta de las ciudades.