La Secretaría de Salud publicó un nuevo protocolo para asegurar la continuidad de tratamientos antirretrovirales para personas con VIH/sida, especialmente cuando cambian de empleo o pierden su derechohabiencia. La medida busca evitar interrupciones médicas que pueden poner en riesgo la salud de los pacientes.
En la práctica, esta decisión impacta directamente a quienes enfrentaban periodos sin atención al cambiar al IMSS u otra institución, lo que generaba retrasos en terapias y complicaciones. Ahora, durante un lapso de hasta 90 días, la institución de origen deberá garantizar medicamentos y seguimiento clínico mientras se concreta la transición.
El nuevo esquema establece también la entrega de un formato único con historial médico para facilitar la atención inmediata en la nueva institución. Con ello, se busca evitar que los pacientes sean tratados como casos nuevos y asegurar un acceso continuo a su tratamiento.