La movilidad en la Ciudad de México se vio severamente afectada por bloqueos, marchas y percances viales que colapsaron avenidas clave como Insurgentes y Paseo de la Reforma, impactando directamente a miles de personas en sus traslados diarios.
Usuarios del Metrobús, automovilistas y transporte de carga reportaron retrasos, gastos extra e incluso la imposibilidad de llegar a sus trabajos, escuelas o citas médicas. A esto se sumaron cierres en la México-Cuernavaca por protestas y accidentes, así como bloqueos en la colonia Doctores por demandas laborales.
El panorama dejó claro cómo múltiples factores pueden desbordar la movilidad en la capital, afectando la rutina diaria de quienes dependen del transporte para sus actividades.