Una intensa lluvia acompañada de granizada provocó severas afectaciones en vialidades del Estado de México, particularmente en la Vía José López Portillo, donde se registraron inundaciones que paralizaron la movilidad y afectaron a miles de usuarios.
El servicio de la Línea 2 del Mexibús fue suspendido debido a los encharcamientos en diversas zonas, mientras que automovilistas quedaron varados y peatones tuvieron que avanzar entre agua, lodo y hielo acumulado en calles y banquetas.
A pesar del despliegue de brigadas municipales, la falta de equipo dificultó las labores de desazolve, lo que agravó la situación. En medio del caos, transportistas ayudaron a personas a cruzar zonas inundadas, reflejando el impacto directo de las lluvias en la vida cotidiana de la región.