Con el objetivo de fortalecer el medio ambiente, autoridades estatales entregaron mil 500 árboles nativos en Nuevo Laredo como parte de una estrategia para impulsar la reforestación y recuperar áreas verdes en la zona fronteriza.
Entre las especies destacan mezquite, encino, níspero y palo de rosa, seleccionadas por su adaptación al clima local y su capacidad para generar sombra, captar carbono y contribuir al equilibrio ecológico. Esta acción también busca mejorar la calidad de vida de las familias ante las altas temperaturas de la región.
La iniciativa se realizó en coordinación con organizaciones civiles y forma parte de un programa más amplio que continuará en la entidad, con el objetivo de promover un desarrollo sustentable y fortalecer los espacios verdes en Tamaulipas.