La representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa celebró su edición 183, la primera tras haber sido reconocida en 2025 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, logro impulsado durante la gestión de la jefa de Gobierno Clara Brugada.Miles de personas acudieron a presenciar el Viacrucis, especialmente en el Cerro de la Estrella, donde se desarrolló el momento final de la representación. A pesar del intenso calor y un ligero retraso, la jornada se llevó a cabo con alta participación y sin incidentes mayores.El evento volvió a transformar la dinámica de la zona, con calles llenas de visitantes, comercio local activo y familias que siguieron cada momento de la representación. Para los habitantes, esta tradición no solo es un acto de fe, sino también parte de su identidad y vida comunitaria.Para su realización, se desplegó un operativo de seguridad que permitió mantener el orden durante toda la jornada, la cual concluyó con saldo blanco. Tan solo el Viernes Santo, más de 2.2 millones de personas asistieron a esta representación.Con este reconocimiento internacional, el Viacrucis de Iztapalapa entra en una nueva etapa de proyección global, con el reto de conservar su esencia comunitaria en una tradición que sigue marcando la vida cultural de la Ciudad de México.