Desde el 1 de abril comenzó la veda para la captura de diversas especies en 15 estados del país, una medida que busca proteger los ciclos de reproducción y garantizar la disponibilidad futura de recursos marinos.Para pescadores, esto representa una pausa obligatoria en su actividad, lo que puede afectar sus ingresos durante el periodo; mientras que para consumidores podría traducirse en cambios en la disponibilidad o precio de algunos productos.Entre las especies restringidas se encuentran callo de hacha, liseta, bagre y ostión en distintas regiones del país.Las autoridades mantienen la vigilancia para evitar pesca ilegal y asegurar el cumplimiento de esta medida ambiental.