La Terminal de Autobuses de Pasajeros de Oriente (TAPO) registró una jornada con baja afluencia este Viernes Santo, con corridas constantes y sin largas filas, lo que facilitó el traslado de vacacionistas.Para quienes salen o regresan a la ciudad, este escenario representa traslados más ágiles y menos tiempo de espera, a diferencia de otros periodos donde la terminal suele saturarse.En el lugar se observó presencia de turistas nacionales y extranjeros, así como vigilancia constante por parte de policías capitalinos para garantizar la seguridad.Actualmente, usuarios señalan que muchas personas optaron por quedarse en casa durante estos días, lo que explica la movilidad más relajada en una de las terminales más concurridas de la ciudad.