Un día después de las movilizaciones por el Día Internacional de la Mujer, trabajadores del gobierno capitalino comenzaron labores de limpieza en el Zócalo para retirar pintas y desmontar las vallas metálicas que resguardaron edificios del Centro Histórico.
Desde temprano, más de 20 trabajadores de la Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México se arrodillaron sobre el pavimento para despintar con thinner, estopa y cepillos de alambre las consignas que quedaron en el suelo y en algunas estructuras de la plaza. Al mismo tiempo, decenas de empleados retiraban las vallas metálicas colocadas alrededor de Palacio Nacional y de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Las maniobras también impactaron la movilidad en la zona, pues varios camiones de carga ingresaron al primer cuadro para trasladar las estructuras metálicas que protegieron edificios y monumentos. Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México apoyaron en la carga de las vallas que fueron instaladas frente a la Catedral Metropolitana.
Durante el recorrido por la zona también se observaron daños en accesos de la estación Zócalo/Tenochtitlan del Metro de la Ciudad de México. El barandal de una de las escaleras fue arrancado y algunos escalones presentan golpes provocados durante las protestas.
Mientras continúan las labores de limpieza y retiro de estructuras, trabajadores señalan que estas jornadas se repiten después de grandes movilizaciones en el Centro Histórico. Por ahora, el Zócalo vuelve poco a poco a su actividad habitual tras las manifestaciones del 8M.