El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) está
teniendo dificultades para mantener el ritmo de la investigación de nuevos empleados durante su
histórica campaña de reclutamiento y está definiendo un proceso para lidiar con las acusaciones de
mala conducta pasada entre los reclutas, informó la agencia en un correo electrónico interno.
El correo electrónico, enviado a los supervisores de la división de Operaciones de Deportación y
Cumplimiento de ICE y visto por Reuters, decía que el “alto volumen de nuevas contrataciones” y las
verificaciones de antecedentes estancadas podrían crear incertidumbre para las oficinas de campo
cuando surjan acusaciones relacionadas con acciones antes de unirse a ICE, y que las acusaciones
deben remitirse a la Unidad de Investigaciones de Integridad interna.

“Si una Oficina de Campo recibe información despectiva sobre la conducta de un empleado recién
contratado antes del empleo en ERO (por ejemplo, despido o renuncia en lugar de despido de otra
agencia de aplicación de la ley por mala conducta), por favor refiera el asunto a IIU”, señaló.