Con la puesta en operación de la Ruta Quetzalcóatl del Metrobús, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, refrendó su compromiso con la justicia ambiental y el fortalecimiento del transporte público como eje del bienestar urbano. Esta nueva ruta representa un avance importante hacia una ciudad que cuida a las personas y al medio ambiente mediante soluciones de movilidad sustentable.
El corredor de la Línea 4 del Metrobús opera con unidades 100 % eléctricas de última generación, que eliminan emisiones directas de CO₂ y reducen la contaminación auditiva, ofreciendo un transporte más silencioso y limpio.
Las autoridades señalaron que, con estas unidades, se espera contribuir a la reducción de contaminantes y mejorar la calidad del aire, especialmente en zonas con alta demanda de movilidad urbana.
Con una extensión de 29 kilómetros, la ruta conecta puntos estratégicos como Paseo de la Reforma (Glorieta de Amajac), la Terminal de Autobuses de Oriente (TAPO), el Centro Histórico, Buenavista y las terminales 1 y 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), reforzando la conectividad entre el oriente de la ciudad y sus destinos más concurridos.
La implementación de 19 unidades eléctricas de tecnología de punta, resultado de una inversión de más de 112 millones de pesos, forma parte de la estrategia de electromovilidad impulsada por el gobierno capitalino de cara al Mundial de Futbol 2026.
Clara Brugada enfatizó que invertir en electromovilidad no es solo modernizar el transporte, sino apostar por la salud, el tiempo y la calidad de vida de las familias capitalinas, consolidando a la Ciudad de México como una metrópoli que pone el bienestar en el centro de sus decisiones de política pública.